Profecía

El Anticristo

La llegada del Anticristo siempre ha sido conocida en toda la cristiandad, aunque con gran confusión en cuanto a su procedencia y al verdadero carácter de su impía misión.

«Anticristo» [1] es un título que solo se encuentra en la Primera Epístola de Juan (1 Juan 2:18-22). Otros títulos pertenecientes al mismo transgresor están dispersos por todo el Libro de Dios. Casi desde el principio del cristianismo ha habido anticristos, pero eso no altera el hecho de que habrá un Anticristo personal por venir, con el que ningún otro puede confundirse. Por eso Juan escribió: «Hijitos, es la última hora; y como habéis oído que el anticristo viene, aun ahora han surgido muchos anticristos; por esto sabemos que es la última hora» (1 Juan 2:18). «Anticristo» significa alguien que se opone a Cristo, y eso obviamente donde Cristo debería ser exaltado. Esto es suficiente para que sepamos dónde buscar anticristos hoy –no en una sala de conferencias atea, sino en universidades y púlpitos cristianos. Asimismo, cuando el último gran seductor se manifestará, no estará relacionado tanto con el paganismo como con el judaísmo y el cristianismo apóstata.

La antigua idea protestante (a la que muchos siguen apegados) era que el obispo de Roma es el Anticristo. Esta idea no resiste la prueba de la Escritura, por dos razones: (1) el Anticristo es un individuo, no una sucesión de hombres o un sistema religioso; (2) la ramera romana es más bien la mujer del pecado que «el hombre de pecado» (comp. 2 Tes. 2:3; Apoc. 17:1-6).

Intentaremos clasificar algunos de los pasajes de la Escritura que tratan este tema del Anticristo, comenzando por…


La relación del Anticristo con Israel

La relación del Anticristo con Israel (o más exactamente con Judá). Donde se espera a Cristo, se puede esperar que el Anticristo se presente, y ciertamente el Israel incrédulo sigue esperando al Cristo prometido, sin haber aceptado todavía al Señor Jesús como Cristo/Mesías. Daniel 11, es un pasaje importante a este respecto. Forma parte de una comunicación que comienza en Daniel 10, destinada a instruir al profeta sobre el futuro de su nación. Los versículos 1 y 2 hablan del fin de la supremacía persa; los versículos 3 y 4 muestran las conquistas griegas bajo Alejandro y el desmembramiento de su imperio tras su muerte; los versículos 5 al 35 describen las disputas de los reyes del Norte y del Sur (Siria y Egipto), 2 de las principales divisiones del imperio de Alejandro, siendo Palestina su campo de batalla habitual; luego, en el versículo 36, se introduce de repente un nuevo partido –un rey en la tierra– contra el que los reyes del Norte y del Sur hacen la guerra. La descripción de este rey judío es tan absolutamente idéntica a la del hombre de pecado en 2 Tesalonicenses 2:3-4, que está claro que los 2 pasajes están hablando de la misma persona. «Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios» (Dan. 11:36), etc. Aquí tenemos al hombre totalmente opuesto al humilde Jesús que se complacía en hacer la voluntad del Padre; nuestro Señor advirtió a sus oyentes en Juan 5:43 sobre este hombre de pecado: «Yo he venido en el nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viene en su propio nombre, a ese sí recibiréis».

La formación de un Estado judío crea la necesidad de un dirigente. Esta es la oportunidad para que Satanás introduzca al Anticristo. Al principio se hablará bien de él; sus palabras serán suaves como la mantequilla y dulces como el aceite, pero la guerra está en su corazón (Sal. 55:21). Desde el principio, los hombres piadosos de Judea reconocerán la voz del dragón (Apoc. 13:11). Cuando considere asegurada su posición, abolirá las ordenanzas religiosas judías (entonces restauradas, con el templo en su centro) y perseguirá hasta la muerte a todos los que se aventuren a reconocer a Dios. Este «hombre de la tierra» matará a los inocentes, diciendo en su corazón: «Dios ha olvidado; ha encubierto su rostro; nunca lo verá» (véase Sal. 10). Este pastor insensato «comerá la carne de la gorda, y romperá sus pezuñas» (Zac. 11:15-17). Sin embargo, la impía masa judía estará al principio muy complacida con su nuevo líder. En Isaías 57:9, Jehová dice: «Y fuiste al rey con ungüento, y multiplicaste tus perfumes, y enviaste tus embajadores lejos, y te abatiste hasta la profundidad del Seol». El rey aquí es el Anticristo.

Su poder será doble: ejercerá la autoridad de la realeza y la autoridad espiritual. Por eso tiene «dos cuernos» (Apoc. 13:11). Comenzando como una «bestia» (una fuerza política ignorando a Dios), terminará como un «falso profeta» (un engañador religioso). Compárese Apocalipsis 13:11 y 19:20. Al igual que los papas de la Edad Media, será a la vez un gobernante temporal con un poder limitado y un líder religioso con un poder prácticamente ilimitado. Su influencia religiosa se extenderá mucho más allá de los límites de su propio dominio inmediato. Su asociación con el poder romano lo favorecerá.


La relación del Anticristo con la cristiandad

Ahora examinaremos la relación del Anticristo con la cristiandad. Esto se muestra en 2 Tesalonicenses 2. Esta Epístola nos habla del futuro de aquellos «que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús» (1:8), personas que han tenido la verdad en medio de ellas, pero no la han creído. Serán arrastrados por la corriente de la apostasía anticristiana. Se realizarán grandes milagros en apoyo del gran engaño. Existe un sorprendente paralelismo entre Hechos 2:22 y 2 Tesalonicenses 2:9; el primer pasaje se refiere a las obras de nuestro Señor, y el segundo a las operaciones del hombre de pecado. Entre otras maravillas, le será permitido usar el mismo milagro [2] que Elías usó en el Monte Carmelo para traer a Israel de vuelta al Señor. Compárese Apocalipsis 13:13 con 1 Reyes 18:24. Sus actos se llaman «milagros» porque son obviamente sobrehumanos; «señales» porque tienen significado y enseñanza; y «maravillas» porque están calculados para atraer la atención y la admiración. Es extraño que una época malvada, caracterizada por la incredulidad en los milagros (incluso los milagros de nuestro Señor están desacreditados), termine con una creencia general y entusiasta en ellos.

Lo que se indica en 2 Tesalonicenses 2:3-4 no es un mal de larga duración, que dure siglos, sino una cumbre de insultos y maldad, del que Dios se ocupa muy rápidamente. De hecho, se trata del último conflicto entre Dios y Satanás antes de que este último sea desterrado al abismo. Hay que distinguirlo del «misterio de iniquidad», que ya estaba en marcha en la época de los apóstoles; con respecto a este último mal, siempre hay un poder restrictivo que ha retenido su pleno desarrollo hasta que llega el momento de Dios de permitirle estallar. El poder restrictivo no está especificado, pero es claramente la presencia del Espíritu de Dios en la Iglesia. Cuando el testimonio de la Iglesia haya terminado, los obstáculos desaparecerán y el mal se precipitará locamente hacia su pretendido fin.


La relación del Anticristo con la bestia

La relación del Anticristo con la bestia –el poder civil romano– está tratada en el libro del Apocalipsis. El Anticristo es el socio y lugarteniente del último poderoso potentado europeo y compartirá su castigo especial (Apoc. 19:20). «Ejercía toda la autoridad de la primera bestia en su presencia» (Apoc. 13:12). Al igual que Nabucodonosor, el último gobernante del poder pagano verá la importancia de la unidad en la religión (Dan. 3). Ideará una forma de religión que convenga a todos, judíos y cristianos profesos por igual. El valor de promover este tipo de religión generalizada se menciona a menudo en nuestro tiempo. Satanás se encargará de que se proporcione tal religión. Por lo tanto, la adoración del hombre será decretada. A este respecto, a algunos les ha resultado difícil comprender la enseñanza de las Escrituras. En 2 Tesalonicenses 2, es el hombre de pecado quien se eleva y exige ser adorado, mientras que en Apocalipsis 13, insta a los hombres a adorar a la bestia o a su imagen. Para algunos, esto parece contradictorio. Sin embargo, no hay más contradicción aquí que en el hecho de que nuestro bendito Señor, mientras estuvo en la tierra, aceptó la adoración (u homenaje) para sí mismo mientras testificaba sinceramente que buscaba la gloria de Otro. Habrá una trinidad del mal en los últimos días. La bestia, el falso profeta y el dragón unirán sus fuerzas contra el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Por eso Juan vio 3 espíritus inmundos, semejantes a ranas, que salían de las bocas del dragón, de la bestia y del falso profeta (Apoc. 16:13-14).


Otras representaciones del Anticristo

El rey en Daniel 11:36 es con toda seguridad el Anticristo, pues gobierna sobre la tierra de Israel. La comparación con Apocalipsis 13 no lo identifica con la bestia que surge del mar (Apoc. 13:1), sino con la bestia que surge de la tierra (Apoc. 13:11). La primera es el poder civil romano, la segunda es el Anticristo.

No nos aventuramos a especular sobre el número místico 666. Es una señal divinamente dada para guiar a los inteligentes cuando llegue la crisis, y para ellos su significado será claro. Los inteligentes, o sabios, se mencionan en Daniel 11:33; 12:3-10; Mateo 13:23; 24:15. Constituyen una clase aparte: almas temerosas de Dios, como los hijos de Isacar en tiempos de David, que entendían «los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer» (1 Crón. 12:32). Mientras que la masa del o des los pueblos estará poseída por el demonio, como predice el episodio de los cerdos de Lucas 8:33, y se sumergirá salvajemente en la vorágine del mal, estas personas inteligentes, o sabias, con sus mentes iluminadas por el Espíritu de Dios, serán capaces de hacer un juicio sobrio de todo lo que está sucediendo a su alrededor, y así se mantendrán completamente fuera del camino de Satanás. La excitación y el entusiasmo con que el nuevo orden de cosas será recibido por los hombres en general (Apoc. 13:3-4) no les agradará; tendrán dudas desde el principio. Testificar y sufrir será su deber y su parte hasta que les llegue la liberación mediante la aparición del Hijo del hombre en el cielo. 

En esta sección de nuestro libro tenemos al Anticristo introducido. Una y otra vez su aparición sobre la escena es predicha, por los profetas del A. Testamento y los apóstoles del N. Testamento, y ahora, al final, se nos permite verlo emerger, y contemplar el carácter de su poder y reino como delineado por el Espíritu de Dios a través de Su siervo Juan. en pocas palabras este instrumento diabólico es descrito: "Después vi otra bestia que subía de la tierra: y tenia dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón".

Diferente a la primera bestia de este capitulo, que se levanta del mar, de la masa de pueblo en un estado de confusión, el anticristo sale de la tierra. La tierra es símbolo de gobiernos organizados, y aprendemos, por tanto, que él tiene su lugar en un gobierno regular, obtiene su dominio en un forma legal; y por tanto su posición estará en acuerdo con los ordenamientos políticos de ese periodo.

Antes de proseguir a considerar al relato que aquí se nos presenta, puede ser bueno responder a dos o tres preguntas que capacitaran al lector para proseguir el tema con mayor inteligencia. Primero, entonces, puede preguntarse, ¿tenemos alguna información en cuanto a quien será el anticristo? Por el pasaje de Daniel parecería que será un judío, un judío apostata. Hablando del "rey", que indudablemente es el anticristo (comp. Dn.11:36 con 2 Tes.2:4), él dice, "no considerara al Dios de sus padre", es decir, Jehová Como revelado a Israel. Las palabras de nuestro Señor señala a la misma conclusión. El dijo, hablando a los Judíos, "Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me habéis recibido; vendrá otro en su propio nombre, y a ese recibiereis." (Jn.5:43) Este mismo contraste muestra que el Señor tenia al anticristo en vista, y de este modo es suficientemente claro, sin a aducir otras escrituras que trata de este tema, que este falso usurpador botara de la nación judía.

Esta conclusión, junto con muchas indicaciones en el Apocalipsis, nos capacita ciertamente para determinar el próximo punto en cuanto al lugar y asiento e su poder. Este será Jerusalén; porque en ese tiempo los judíos habrán vuelto en incredulidad, y habrán edificado el templo (ver Apoc.11), y como consecuencia estarán moralmente preparador para recibir a un Cristo falso (ver Mat.24). Apóstol Pablo declara que este "hombre de pecado" se sentara "em el templo de Dios, mostrándose a mismo como dios" (2 Tes.2:4) Y sabemos que el templo estará en Jerusalén. Finalmente, podemos responder a a pregunta en cuanto al periodo indicado. Ya se ha explicado, as de una vez, que estos eventos tendrán lugar después del arrebatamiento de la iglesia, y antes de la aparición de Cristo.

Esto es completamente corroborado por la declaración del apóstol en (2Tes.2). La declaración del apóstol que es el Espíritu de Dios en la iglesia lo restringe el misterio de iniquidad encarnada por la manifestación del "hijo de perdición"[3] hasta que Él parta con la iglesia, entonces se da lugar para la manifestación de esta encarnación del mal, y él continuar será destruido por el mismo Señor a Su aparición. Es claro, por tanto, mas allá de toda duda, que intervalo entre la venida del Señor por Sus santos y Su aparición en gloria es el periodo del levantamiento y poder.[4] 


  

Notas añadidas

Un comentario sobre el capítulo 13 del libro de Apocalipsis.

Volviendo ahora a nuestro capitulo, dos cosas deben ser notadas especialmente. Primero, que esta bestia tenía dos cuernos como un cordero. Demandando ser el esperado Mesías, él imita, asume la apariencia del verdadero Cristo. Él era un cordero en la visión; y además tenía dos cuernos es decir dos formas de poder profético real. Satanás no puede dar la tercera forma, aquella de sacerdote; porque él ha perdido su lugar anti-sacerdotal, de acusador, cuando es arrojado del cielo (ver Apo. 12:9-10) las otras dos formas de poder él las otorgará sobre este ciego instrumento por medio del cual él seducirá a la nación judía para su destrucción. Como siempre, él imitara para engaña a los imprudentes, y llevarlos a la ruina eterna (comp. 2Cor.11:13-15, 2Tim. 3:8) Cualquiera sea la apariencia que pueda asumir, él no puede cambiar moralmente su naturaleza; porque él habla como dragón. El dragón es Satanás (Apo.12, v.2-3) y entonces, si en forma es de un cordero, su hablar lo delata. Aquellos enseñados por Dios, a pesar de sus pretensiones, discernirán su verdadero carácter; porque las ovejas conocen la voz del Buen Pastor, y no la de los extraños (Jn.10) Así también. Como leemos en la epístola de Juan, los bebes en la familia de Dios, advertidos contra los muchos anticristos que ya habían salido por el mundo, sombras u precursores del Anticristo, son recordados que ellos tienen la unción del Santo, y conocen todas las cosas. Ningún santo de Dios, por lo tanto, debe ser engañado, a pesar de la astucia con la cual el engaño pueda ser presentado.

Después tenemos la doble forma de su poder, lo que puede ser llamado su poder civil y religioso, debemos comprender por la primera parte de esta descripción que el anticristo será una forma de vice regente del cabeza imperial del imperio Romano; y que él será sustentado en su posición por todas las fuerzas de ese monarca. Puede haber una razón especial para esto. Es evidente por otras Escrituras que el anticristo, durante su dominio, estará expuesto a los ataques del "rey del norte" o Asirio (ver Dan.11:40-45); y parecería, por otra profecía, que el anticristo entrará en alianza con el poder Romano para hacer una causa común contra su adversario (ver Isa. 28:14-22) Esto puede explicar el hecho aquí declarado que él ejerce todo el poder de la primera bestia ante ella. En retorno al apoyo Romano él asume el oficio de profeta de la cabeza imperial, y hace que los hombres adoren a la primera bestia. Fue una cosa común para los emperadores Romanos en el pasado demandar los honores divinos; y una vez más, como hemos aprendido, la misma cosa sucederá en la historia del mundo. La casi milagrosa resurrección de la forma de poder gubernamental imperial, cuando la "herida mortal" sea sanada, hará que el mundo se maraville en pos de la bestia, y al mismo tiempo, preparara el camino para su deificación. El pobre mundo, con toda su jactada sabiduría, será incapaz distinguir entre el poder divino y satánico. Y la culminación de su progreso y civilización se verá en la adoración de la imagen del hombre. Los hombres rápidamente caerán en la trampa bajo las cegadoras influencias del espíritu de error y engaño que Dios, en juicio, enviara sobre ellos (2Tes.2:11,12).

Además, él sustentara sus demandas por medio del despliegue del poder milagroso. Como Elías, hará descender fuego del cielo ante la vista de los hombres; y como el mismo Señor, él realizará milagros para acreditar su misión (comp. 2Tes.2:9), y para probar el derecho de la primera bestia a la adoración. Así engañara a "los que moran en la tierra" y los inducirá a "a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada y vivió".

Se le permite además seguir adelante bajo la inspiración de Satanás; porque tendrá "Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase a hiciese matar a todo el que no la adorase."

Nabucodonosor fue muy lejos, cuando levanto su imagen de oro en la planicie de Dura, y publico un decreto para que todos los hombres la adoraran, con la penalidad de ser echado a un horno de fuego a los que se rehusasen a hacer esto. El anticristo ira aún más lejos. porque su imagen, animada con su aliento diabólico, y portavoz de Satanás en sus expresiones, llenara las mentes de sus adoradores con terror, de manera que todos, excepto los elegidos de Dios serán obligados a obedecer, y dar homenaje a esta criatura del infierno. Ellos no han querido a Dios, por lo cual tendrán que adorar a Satanás. ¡Ay del hombre cuando cae bajo el poder del diablo! 

El anticristo procede a regular el comercio de este modo formara una vasta organización compuesta de todos, salvo aquellos cuyos nombres han sido escrito dese la fundación del mundo en el libro de la vida del Cordero, y los que estén fuera de aquella organización no podrán comprar ni vender, cada miembro de ella deberá llevar la marca de obediencia la bestia en vista a tener libertad para comerciar. Bajo la máscara del bienestar del imperio, todos se sujetarán a esta terrible tiranía bajo la amenaza de ser privados de las libertades más comunes del individuo. Sombras de este terrible abuso de autoridad son frecuentemente vistas en esta tolerante edad, lo que presenta una suficiente advertencia a aquellos cuyos ojos están abiertos, que el más absoluto deportismo puede estar a menudo cubierto bajo una profesión de ideas liberales, lo que da también una indicación del último objetivo de la policía moderna bajo la oculta guía e inspiración de Satanás.

El capítulo termina con el numero de la bestia, que es 666 [5]. Muchos intentos se han hecho para descifrar este misterio, pero todo ha sido en vano. Y concluimos, de la analogía de la Escritura, que será imposible descubrir este secreto ante de la aparición de la Bestia. Cuando el aparezca en la escena, aquellos que tengan la sabiduría de Dios serán capaces de identificarlos por el numero dado; y de este modo ellos serán advertidos divinamente. La indicación aquí presentada es por tanto a aquellos que estarán en las circunstancias aquí descritas.

Puede ser útil para algunos si añadimos, que en vista a tener una vista completa del anticristo las variadas escrituras sobre el sujeto deben ser combinadas. Aquí, como antes lo hemos dicho, tenemos sus actos en Jerusalén, su relación con el cabeza imperial del imperio Romano, en Daniel lo vemos a él amenazado por el rey del norte, o Asirio: En 2Tes.2 él nos es presentado en relación con el judaísmo, que él trata de poner a un lado y reemplazar por un demandado homenaje a él mismo, considerando que en la epístola de Juan es visto como aquel que niega al Padre y al Hijo; es decir, del cristianismo como este ha sido revelado (1 Jn.2:22, ver. 2Jn.7) ¡Que contraste entre el Cristo de Dios y el anticristo de Satanás! Y no debe olvidarse que el misterio de iniquidad ya está obrando, y que muchos anticristos han salido por el mundo en estos mismos momentos, quienes, por medio de sus sutiles razonamientos acerca de la palabra de Dios, están preparando las mentes de os hombres para el total rechazo de la verdad revelada, y para de este modo aceptar la guía de Satanás en el lugar de aquella del Espíritu de Dios.[6]



Notas

[1] Nota editor. En la literatura francófona se utiliza muy generalmente el término «Anticristo» que, según el diccionario de la Academia francesa, significa “antes de Cristo”. Este uso no debe seguirse porque no se ajusta a la Escritura.

[2] Nota Editor: Sin embargo, es notable y significativo que Elías hiciera descender fuego del cielo sobre un sacrificio (1 Reyes 18:38) o sobre un enemigo agresivo (2 Reyes 1:10), mientras que el Anticristo hace descender fuego a la tierra (Apoc. 13:13). Ha habido muchos prodigios durante siglos en la cristiandad, los cuales nunca han procurado algún beneficio espiritual a los verdaderos creyentes.

[3]Nota: El lector cuidadoso recordara el hecho que el Señor aplica este termino a Judas.

[4]Nota: Autor del artículo W.W.F.

[5]Nota: A menudo se ha intentado descifrar el misterio del número "666" por medio de cálculos de acuerdo con el valor de las letras griegas del supuesto nombre del anticristo. Esto ha abierto la puerta, como rápidamente se percibirá, a interminables especulaciones. Una de las soluciones más antiguas fue "Napoleón" cuyas letras cuando son tomadas conforme al valor de las letras en griego, hacen el requerido 666, pero se ha observado en el texto, la solución del número nunca será alcanzada hasta la apariencia de mismo anticristo. Entonces, y no antes, su correspondencia con la predicción será fácilmente detectada por el pueblo de Dios que este entonces sobre la tierra.  

[6] Nota: Autor del artículo E.D.  





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